Plástico, MARPOL y economía circular: prevención de la contaminación causada por el plástico

Los buques grandes, las plataformas off-shore y también una mala gestión de los desechos en tierra firme causan gran parte de la contaminación de los océanos. Para resolver el problema se necesitan acciones adecuadas, empezando por el uso correcto de tecnologías como los trituradores industriales

 

Las noticias sobre la contaminación causada por el plástico en el mar y en los océanos es ya más que habitual. Uno de los últimos casos que ha suscitado la indignación de la opinión pública ha sido el hallazgo de una bolsa de plástico en la Fosa de las Marianas, uno de los lugares más inaccesibles del planeta que se encuentra a 10.994 metros bajo el nivel del mar.

El plástico es un material económico, duradero y versátil, pero estas características, además de representar el motivo por el que se usa tanto en la vida cotidiana, lo convierten en una de las amenazas más grandes para los ecosistemas marinos.

Muchos desechos de origen biológico sufren un proceso de descomposición, pero, en el caso del plástico, dada su estructura química, este proceso puede durar cientos de años. Aunque los tipos más habituales de plástico que se encuentran en el océano tienden a reducirse en trozos más pequeños, existe el riesgo de que estos últimos no logren descomponerse por completo y vuelvan a entrar en la cadena alimentaria a través de la ingesta de pescado y otros animales. Este tipo de material se denomina microplástico y consiste en partículas más pequeñas de 5 mm.

No es fácil entender la procedencia de todo el plástico que se encuentra en nuestros océanos, pero dos son las causas de que la mayor parte del plástico termine en los mares:

  • las actividades de los buques y plataformas off-shore; y
  • la eliminación incorrecta de los desechos en tierra firme.

 

La convención MARPOL es la legislación relativa a los desechos en el mar

 

Entre los tratados principales que regulan los riesgos de la contaminación de los mares se halla la convención denominada MARPOL (que viene del inglés MARine POLlution). Con el fin de prevenir la contaminación causada por el plástico (y otras sustancias) en los océanos, este acuerdo internacional regula aspectos como los gases de descarga de los buques, el uso de hidrocarburos y la gestión de los desechos marítimos.

La convención Marpol ha sido traspuesta por muchísimos países que globalmente representan la casi totalidad de las toneladas que se vierten en todo el mundo. Esta incluye artículos, protocolos y una serie de anexos. Italia ha traspuesto la convención con las leyes 662 del 29/09/1980 y 438 del 04/06/1982.

Cada uno de los anexos se ocupa de las “diferentes formas de contaminación del medio marino que causan los buques”:

  1. contaminación por hidrocarburos y aceites minerales;
  2. contaminación por sustancias nocivas líquidas transportadas a granel;
  3. contaminación por sustancias perjudiciales transportadas por mar en bultos;
  4. contaminación por las aguas sucias de los buques;
  5. contaminación ocasionada por las basuras de los buques; y
  6. contaminación atmosférica por la emisión de SOx y NOx de los motores.

El anexo V se ocupa en concreto de los distintos tipos de desechos y del modo en el que se pueden eliminar, y regula varios aspectos como la distancia mínima desde tierra firme. El aspecto más significativo del anexo es la prohibición total impuesta a la eliminación en el mar de todas las formas de plástico. En el siguiente esquema se ilustran los requisitos para la eliminación de los desechos a los que se refiere el anexo V:

Plastics, MARPOL and circular economy: prevention of marine plastic pollution

En síntesis, se pueden gestionar solo los desechos que son de las características de tamaño prescritas. No obstante, para un buque o una plataforma, también el volumen ocupado por los desechos generados a bordo constituye un problema que debe gestionarse y que afecta tanto a los espacios como a los costes. La reducción de volumen de los materiales que deben procesarse hace que su tratamiento sea más fácil.

Para tal fin, SatrindTech produce trituradores profesionales de dimensiones reducidas, de 4 a 10 HP, diseñados para instalarse en buques grandes y plataformas off-shore para cumplir los requisitos de MARPOL 73/78.

 

Contaminación de los océanos: prevención y economía circular

 

Buena parte del plástico que termina en los océanos procede, no obstante, de tierra firme. Una de las causas es porque el mar se usa, directa o indirectamente, como destino de vertido de forma abusiva. Un estudio reciente ha puesto de manifiesto que una grandísima parte del plástico que encontramos en los océanos procede de 10 de los ríos más contaminados del planeta.

El debate sobre las posibles soluciones se concentra a veces en las eventuales intervenciones extraordinarias o en nuevas milagrosas tecnologías. Se centra mucho, justamente, en la promoción de políticas para la reducción del consumo de embalajes, envases y bolsas. Pero, lamentablemente, los buenos propósitos no resuelven la gestión del plástico ya existente.

Lo que hace falta es afrontar el problema de los desechos en general y del plástico en concreto basándose en principios ecológicos que puedan aplicarse desde el sistema. El concepto de economía circular es de hecho complementario al de prevención.

No es fácil encontrar una solución para la prevención de los desechos del medio marino, pero esta empieza por considerar el ciclo de eliminación en su conjunto, empezando desde tierra firme. Los trituradores industriales producidos por SatrindTech constituyen herramientas fundamentales para procesar correctamente los desechos que diariamente produce la sociedad. Los desechos como el plástico, una vez sometidos a procesos de trituración, son más fáciles de reinsertar en un ciclo de reutilización o eliminación adecuado, eliminando de raíz el riesgo de que puedan terminar en el mar.

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